10 de marzo de 2013

CAPITULO 1 -Si está destinado a pasar, va a pasar-

Queridas Directioners aqui os dejo el primer capitulo de la novela, espero que os guste.

Un beso.

Directioner xx

CAPITULO 1 -Si está destinado a pasar, va a pasar-

Hacía un precioso día de verano, la gente paseaba por las calles tranquilamente con camisetas de manga corta y pantalones cortos, ¡me encantaba esta época del año!, sin duda el verano era de lo mejor, y más si estabas en un país en el que la temperatura era bastante buena en esta época del año; paseaba por las calles tranquilamente, intentando que nadie me reconociera porque si alguien me reconocía se podría montar un caos en menos de un segundo. Para que nadie me reconociera llevaba unas gafas y una gorra negra, me estaba muriendo de calor, hacían 35 grados, no estaba muy camuflada pero con eso valdría.

Seguí caminando por las calles de Madrid hasta que llegue a mi destino, la Cibeles, la maravillosa Cibeles.

La entrada estaba abarrotada de gente, nunca había visto a tanta gente junta, había demasiada; no veía nada con las gafas de sol y con la gorra ya que si miraba hacia arriba el sol me cegaba por completo, pero no me las podía quitar porque si no la gente me reconocería, y además, habían un montón de fotógrafos y de periodistas intentando entrar y no me podía arriesgar, hoy no, hoy era un día demasiado especial para mi tía como para estropearlo.

No es que fuera muy famosa, pero si me veía alguien me reconocía al instante, es decir, ¿quién no reconoce hoy en día a la sobrina y ahijada de la mismísima Paula Del Vas, la famosa diseñadora? o ¿quién no reconoce hoy en día a la hija de los importantes empresarios Carmen y Antonio?, no, definitivamente no podía arriesgarme, hoy era un día demasiado importante como para que lo estropeara todo por el simple hecho de quitarme unas gafas y una gorra, pero necesitaba entrar ahí dentro antes de que se hiciera demasiado tarde, ya llegaba media hora tarde, mi madre me mataría si llegaba más tarde de lo que ya llego; intente acercarme a la entrada pero fue imposible, menos mal que un guardaespaldas de mi tía que estaba por ahí me reconoció y me ayudo a entrar, le di las gracias y entre rápidamente a la fabulosa Cibeles.

Ya dentro de la Cibeles cogí un folleto que había en la entrada encima de una gran mesa y busque en él el están de mi tía, cuando lo encontré me dirigí a él, estaba un poco lejos pero llegaría sin problemas.

Camine por los grandes pasillos de la Cibeles, rodeada de cuadros y esculturas y con una enorme alfombra roja que parecía no tener final aún camuflada con la gorra y las gafas de sol, ya que dentro también habían muchos fotógrafos y periodistas, y ahora, sinceramente, no me apetecía responder preguntas, y menos preguntas de mi vida social, cada vez me preguntaban más si tenía novio, no entendía el porqué, la verdad es que no me interesaba mucho, pero era algo extraño.

Seguí recorriendo los grandes pasillos de la Cibeles hasta que por fin llegue a mi destino, al están de mi tía, sin que nadie me descubriera entré, estaba mi madre en un lujoso sofá leyendo una revista, no se percató de mi presencia hasta que me tire al lado suyo en el sofá.

M: Hola cariño.

(TN): Hola.

M: ¿Por qué has llegado tan tarde? –Mirando su reloj- ¿Dónde te habías metido? Deberías de haber llegado hace tiempo.

(TN): No se… quizás he llegado tarde porque esta España entera en la puerta de la Cibeles y no me dejaban pasar…, o porque me he tenido que ir escondiendo de los fotógrafos y de la prensa para que no me reconocieran por los pasillos de la Cibeles…, o porque… -Me interrumpió, sabía que yo tenía razón-

M: Esta bien, tienes que salir para las entrevistas con la tía.

(TN): Vale, ya voy.

Me quite las gafas y la gorra y salí a la gran sala, vi que mi tía estaba al lado de una gran columna mientras le hacían una entrevista, me vio y me hizo señas para que fuera con ella.

P: Y aquí está mi maravillosa sobrina.

E: Hola (TN), ¿Cómo estás?

(TN): Bien, gracias. –Mi tía se fue mientras a hacer otra entrevista-

E: Me alegro, ¿has visto ya la nueva colección de tu tía? ¿Qué te parece?

(TN): Si, ya la he visto, es increíble, me encanta y espero que a la gente también, combina lo moderno con lo sofisticado, y la verdad aunque sean muy diferentes los dos estilos, los combina muy bien.

E: ¡Genial!, estamos deseando verlos. (TN) hemos notado que últimamente –y aquí es cuando vienen las preguntas que no me gustan nada- has estado saliendo mucho a solas con un chico, dinos, ¿es tu novio? o ¿solo sois amigos?

(TN): -Ya se de quien hablaba, de mi amigo Antonio- No, se llama Antonio, lo conozco de toda la vida y solo somos amigos, es como mi hermano.

E: Pues la verdad es que teníamos muchas dudas sobre eso, sobre todo nuestros telespectadores, nos lo preguntaban mucho por las redes sociales, menos mal que nos las has aclarado.

(TN): ¿Es que hay algún pretendiente? -Dije divertida-

E: Pues la verdad es que si, ¿no lo sabias?

(TN): Pues la verdad es que no, ¿Quién es?

E: Quienes son mejor dicho, los rumores dicen que algunos integrantes de la banda One Direction están interesados en ti ¿Qué dices al respecto?

(TN): Bueno, la verdad es que me acabo de enterar, soy una gran fan de ellos, exactamente hace dos años que me empezaron a gustar y nunca pensé que mis ídolos se interesarian en mi -reí-

E: Pues ya lo sabes –rio- bueno (TN) un placer hablar contigo y que te valla bien desfilando.

(TN): -me confundió un poco esa frase, luego hablaría con mi tía y mi madre sobre esto- Gracias, ha sido un placer, adiós.

E: Adiós.

Me fui al están de mi tía, y cuando entre me las encontré a las dos hablando, como era de costumbre no se dieron cuenta de mi presencia, por lo que tuve que toser un poco para que se dieran cuenta de que ya estaba allí.

(TN): Haber… ¿alguien me puede explicar que está pasando aquí?

M: Vas a reemplazar a una modelo.

(TN): ¿¡Qué!?, ¿Por qué?

P: La modelo cuando se estaba probando unos tacones muy altos se ha resbalado y se ha caído, no puede levantarse, tiene un esguince en el tobillo.

(TN): ¿Pero no puede hacerlo otra persona?

M: En este tipo de desfiles las modelos no pueden salir más de una vez a la pasarela, son las normas.

P: Y no tengo a nadie más para que desfile, ¿me podrías ayudar?, este es un desfile muy importante (TN) y tú lo sabes.

(TN): -Dude un poco- Está bien, desfilare. –Al fin y al cabo no tenía opción-

P: Gracias (TN) –dijo abrazándome- te recompensare.

(TN): Esta bien, ¿a qué hora es el desfile?

M: A las seis.

(TN): ¿Y qué hora es?

M: Son las… -mirando su reloj- cuatro y media, ve a prepararte, ya sabes donde es.

(TN): Vale, adiós.

P y M: Adiós, te vemos en el desfile.

Salí del lujoso están y me dirigí a la pasarela, como es normal por el camino me hicieron muchas preguntas a la vez que me hacían millones de fotos, era una locura; llegue a la gran puerta en la que estaban dos grandes hombres para que no entrara nadie, me reconocieron y me dejaron pasar, les di las gracias y entre, me encontré con una imagen preciosa, había una gran sala llena de sofás muy lujosos, donde se sentaría el público, estaban pegados a la pasarela que estaba elevada para que se vieran bien a las modelos, las paredes estaban llenas de espejos y lámparas, ahí dentro cabían unas doscientas personas, mire hacia arriba y habían unas gradas enormes, rectifico ahí cabían trescientas personas, el techo era alto, con un gran candelabro colgando de él.

Me dirigí al final de la pasarela y pase por detrás para dirigirme a mi camerino, llegue a una puerta en la que ponía “(TN)”, entre y me quede de piedra, la habitación era preciosa, había un gran sillón, un enorme espejo que ocupaba una pared entera, una mesa llena de productos para maquillarse y un tocador, en el suelo había una gran alfombra roja; cerré la puerta y empecé a prepararme.

Me desvestí, no sin antes cerrar la puerta con pestillo por si alguien entraba, y me puse el hermoso vestido de la firma “DelVas”, mi tía era un verdadero genio, me encantaba la ropa que diseñaba, mi vestido era así:

(Vestido del desfile, podéis elegir el que más os guste)

 

 

Empecé a maquillarme y después me hice una trenza de cascada, cuando termine me mire al gran espejo, me veía realmente preciosa, no me reconocía, es eso escuche que alguien decía en mi puerta “¡Cinco minutos!”, eso significaba que tenía que salir para que comenzase el desfile, normalmente yo era la que se sentaba y veía las maravillosas prendas de mi tía, no quien las llevaba, pero bueno, con tal de ayudar a mi tía me arriesgo a ser humillada, la verdad es que no me importa lo que diga la gente de mí, eso me lo enseñaron unos grandes chicos, me lo enseñaron mis idiotas de las escaleras…

(Trenza de cascada)



Salí a la parte trasera de la pasarela y me encontré a mi tía.

P: Estas hermosa.

(TN): Gracias.

P: No te pongas nerviosa, vas a hacerlo genial.

(TN): Estaré bien, ¿Cuándo salgo?

P: Sales la última, de todas formas te avisarán.

(TN): Esta bien.

Mi tía se fue y me quede allí esperando, me asome por curiosidad por detrás de la gran cortina blanca que separaba los camerinos de la pasarela y pude ver que habían como unas trecientas personas, sin contar a los fotógrafos que se encontraban cerca de la pasarela, había mucha gente.

Llego mi turno de salir a la pasarela, hice todo lo que había aprendido yendo a todos los desfiles de mi tía; yo no soy de esas personas que aprende practicando, sino observando.

Al principio estaba algo nerviosa, pero al poco tiempo me saló natural, cuando llegue al principio de la pasarela otra vez me pare mirando hacia el público y espere a que salieran las demás modelos, nos juntamos todas y después vino mi tía y posamos todas juntas, las demás modelos y mi tía fueron volviendo a la parte de los camerinos, yo era la última en salir de la pasarela, cuando se fueron todas volví a desfilar y la gente aplaudió más que nunca, llegue al principio de la pasarela y entre a mi camerino, me cambie y me puse la ropa que llevaba antes, una camiseta, unos vaqueros y unas deportivas, era mi estilo propio y no me importaba lo que pensara la gente de él.

(Ropa de ese día)

Salí de mi camerino y me dirigí a la gran puerta por la que había entrado anteriormente, ya no quedaba nadie dentro de la sala, estaba completamente vacía. Salí al exterior y empecé a caminar al están de mi tía, cuando de repente me empieza a llegar una gran nube de flashes y preguntas que me cegaban, tantas que tuvieron que venir dos guardaespaldas de mi tía a ayudarme a ir al están, cuando entré mi tía y mi madre estaban hablando tranquilamente, esta vez sí que se dieron cuenta de mi presencia, algo muy raro en ellas.

M: Hola hija, ¡lo has hecho genial!, a la gente le ha encantado.

P: Si, lo has hecho mejor que las propias modelos profesionales.

(TN): No creo que lo haya hecho tan bien -sentando en el lujoso sofá- ¿Mama podemos volver a casa? Estoy algo cansada.

M: Vale, vámonos, adiós Paula. -abrazándola-

(TN): Adiós tía. -abrazándola-

P: Adiós (TN) te recompensare.

(TN): Vale, adiós.

Salimos por la parte delantera de la Cibeles, estaba abarrotada de gente, como esta mañana, tuvieron que venir dos guardaespaldas para poder abrirnos paso entre la gran multitud. Entramos al coche y mi madre comenzó a conducir en dirección a mi casa. Cuando bajamos del coche mi madre abrió la puerta de la casa y me fui directa a mi habitación, estaba muy cansada, me desvestí y me puse el pijama, me acosté en la cama y empecé a pensar en todo lo que me había pasado hoy, siempre lo hacía, siempre repasaba todo lo que me había sucedido cada día cuando me acostaba, en menos de cinco minutos caí en un profundo sueño, un sueño que quería que se hiciese realidad, el sueño de toda Directioner.

Esa noche soñé con One Direction, ya era la tercera vez consecutiva, me estaba empezando a preocupar, soñé con que los conocía y les decía todo lo que les necesitaba decirles desde hace mucho tiempo, les necesitaba dar las gracias por cambiarme la vida, por enseñarme que no me tiene que importar lo que digan los demás sobre mí, que en realidad lo que me tiene que importar es lo que pienso yo de mi misma, por hacerme sentir hermosa sin necesidad de llevar maquillaje, por hacerme ver que los sueños se cumplen, por demostrarme que se puede querer a una persona aunque este a kilómetros de distancia, por hacerme reír en los momentos más difíciles, por estar siempre conmigo y nunca abandonarme aunque estén en la otra punta del mundo…, que les daba las gracias por ser como son y por no dejarse manipular ni por las personas que le rodean ni por la fama, por seguir siendo ellos mismos, por seguir siendo esos cinco idiotas de las escaleras de los que me enamore por primera vez, por seguir siendo esas personitas que entraron en mi corazón sin previo aviso…, que les daba un abrazo y les daba las gracias por todo y por no tirar nunca la toalla, que les daba las gracias por hacerme feliz cada día.

Yo era una verdadera Directioner, no estaba con ellos desde siempre pero si lo estaré para siempre, yo siempre digo que no quiero ninguna entrada para su concierto, que no quiero ningún libro suyo, ni ningún disco, yo lo único que quiero es abrazarles y darles las gracias, pero parece ser que el destino no lo quiere así, ya que nunca he conseguido verlos en persona, siempre he sido la persona que veía como sus compañeras de clase conseguían entradas para sus conciertos o para conocerlos, nunca he llegado a acercarme a mi objetivo, abrazarles, pero bueno, si está destinado a pasar, va a pasar, de eso estoy segura, y yo seguiré luchando por mi sueño, porque ellos mismos me enseñaron que los sueños se cumplen, tarde o temprano, lo hacen, porque los sueños están para cumplirse.

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